Todos y todas con El Hatillo

El Hatillo es una comunidad rural ubicada en el noroccidente del Cesar, corregimiento La Loma, municipio de El Paso; que desde los años 90’s ha sido afectada por la contaminación ambiental ocasionada por la explotación de carbón a cielo abierto. Debido a los niveles de contaminación, en el 2010 el Ministerio de Ambiente les ordenó a las empresas mineras CI Prodeco - Glencore, Drummond LTD, Colombian Natural Resources - CNR y Vale, hoy estas últimas de propiedad de Murray Company, reasentar a tres poblaciones afectadas (El Hatillo, Boquerón y Plan Bonito) por su cercanía a las minas.

La orden emitida por el Ministerio a las cuatro empresas, atiende a dos razones fundamentales. La primera se fundamenta en los niveles de contaminación atmosférica que produce la explotación minera en la región, los cuales han sobrepasado los límites establecidos por la organización mundial de la salud y normatividad ambiental interna. La segunda, hace referencia a la expansión de las operaciones mineras sobre las áreas que hoy ocupan las comunidades rurales aledañas.

Esta situación ha afectado a las 190 familias residentes que conforman esta comunidad, ya que se han generado problemas ambientales, económicos, de salud y de seguridad.  

Cambio de actividad económica

Los hatillanos se han visto obligados a cambiar de actividad productiva, no solo por la contaminación del aire, el agua y la tierra, sino también por el desvío del río Calenturitas y el acaparamiento de sus tierras de cultivo, por parte de las empresas.

 

Su actividad económica principal era, antes de la llegada de las empresas mineras, la producción, la ganadería, el algodón y el arroz, y la pesca. Sin embargo, en la actualidad, sus habitantes se dedican a la cría de cerdos, a trabajos con empresas productoras y/o transformadoras de palma africana de aceite, además de actividades informales y precarias.

El río Calenturitas, que durante todo el siglo XX aportó a la seguridad alimentaria de la región, fue desviado por Glencore en 17 kilómetros, alterando gravemente no solo la geografía y el cauce de esta fuente hídrica, sino en la disponibilidad del recurso hidrobiológico, como la pérdida de las diversas variedades del pescado.

 

Durante el transcurso de los últimos veinte años, una gran mayoría de las tierras colectivas de la comunidad y las fincas ganaderas fueron vendidas a las empresas mineras, lo que condujo a la comunidad de El Hatillo a estar confinada por cercos que delimitan las propiedades privadas de las empresas de palma y carbón.

Problemas de salud

 

Según un informe de la Secretaría de Salud del departamento del Cesar, realizado en 2011, más de la mitad de la población presenta enfermedades relacionadas con la contaminación ambiental, como problemas respiratorios, de la piel y oculares. Esto afecta especialmente a los adultos mayores, a los niños y adolescentes de la vereda.

 

Inseguridad

 

Como si estos problemas no fueran suficientes, desde el segundo semestre de 2016 la comunidad de El Hatillo se encuentra en una situación crítica en materia de seguridad. En esta vereda, los incidentes contra la vida y la tranquilidad de sus habitantes se han incrementado de manera exponencial con señalamientos contra sus líderes, seguimientos y amenazas que se concretaron con el asesinato del líder comunitario Aldemar Parra García en enero de 2017. Aunque las autoridades han sido informadas sobre estos hechos, las investigaciones judiciales no han arrojado ningún resultado y las medidas de seguridad que se han tomado no han sido suficientes, pues las amenazas y la presencia de grupos armados al margen de la ley en la zona persisten.

Plan de Acción para el Reasentamiento (PAR)​

 

Teniendo en cuenta las consecuencias negativas que ha ocasionado la actividad minera en el Cesar, manifestadas en altos índices de contaminación ambiental, por órdenes del Ministerio de Ambiente, el reasentamiento involuntario de la comunidad de El Hatillo debía realizarse en septiembre de 2012, pero, hasta la fecha, no se ha hecho efectiva. Este proceso ha estado atravesado por numerosos retrasos ocasionados, entre otros, por dos cambios de operador para el reasentamiento, un cambio de interventoría, la llegada de una nueva figura denominada reingeniería, retrasos y errores en el proceso de diagnóstico de la población.

En septiembre de 2016, tras 4 años de incumplimiento, finalmente fue entregado a la comunidad el Plan de Acción para el Reasentamiento (PAR), propuesto por el operador Socya con la revisión y aval de las empresas mineras. Esto gracias a la insistencia de la comunidad y al apoyo de organizaciones defensoras de derechos humanos nacionales e internacionales, que firmaron una petición para exigir el cumplimiento de los acuerdos y la entrega del PAR.

 

Posteriormente, el PAR fue evaluado por la comunidad, apoyada por un grupo de asesores, quienes entregaron un concepto el pasado 15 de marzo, lo que se considera como la entrada de la comunidad en las negociaciones finales.

El 28 de marzo debía iniciarse la última ronda de mesas de concertación del PAR entre las empresas y la comunidad, negociaciones que permitirían llegar a un acuerdo que ponga fin a todos estos años de incumplimiento y a un reasentamiento con garantías de derecho para los hatillanos. Sin embargo, esta mesa fue aplazada y fue instalada en el mes de mayo.

 

Para asegurar la equidad en las negociaciones, la comunidad exige la presencia de una comisión de garantías y seguimiento en la mesa de concertación, que funcione como veedora del proceso. Esta comisión velará para que este sea un espacio en el que se propicien las condiciones necesarias para que los hatillanos se vean dignificados ante la salida involuntaria de su territorio y puedan hacerlo en condiciones de seguridad y respeto por sus derechos fundamentales. Para conformar esta comisión, se han invitado a agencias de Derechos Humanos internacionales, embajadas y programas e instituciones estatales.

A pesar de la importancia de esta comisión de garantes y de la presencia de los entes de control en la mesa, estos no han asistido, dejando a la comunidad y a las empresas solas en este proceso. Preocupa, sobre todo, la ausencia y el incumplimiento de los entes de control y seguimiento, como la Autoridad Nacional De Licencias Ambientales (ANLA), pues ellos tienen el deber de asistir a las mesas y velar para que lo pactado sea justo y equitativo.

La campaña #TodosConElHatillo

 

El proceso se encuentra en un momento decisivo, en el que la comunidad de El Hatillo necesita el apoyo de toda la sociedad. Con el respaldo de los colombianos y de la comunidad internacional, se garantizará la seguridad y protección de las familias y los negociadores durante el periodo de concertación, el cierre del acuerdo y la transición al nuevo sitio. Además, esto permitirá dar cumplimiento a la orden del Ministerio de Ambiente, salvaguardando a la comunidad de más demoras, incumplimientos y situaciones de riesgo.

 

Con este objetivo, Pensamiento y Acción Social (PAS), la fundación Chasquis, la comunidad de El Avispero y la organización CoMundo, creamos la campaña “Todos y todas con El Hatillo”, con la que esperamos visibilizar la situación que vive esta comunidad y generar apoyo de toda la sociedad civil.

 

¿Cómo puedes unirte a la campaña?

 

  • Compartiendo la información sobre El Hatillo con tus amigos, familiares, compañeros y conocidos. Que todos y todas sepan qué está pasando.  

  • Difundiendo fotos, videos y mensajes en redes sociales, usando el Hashtag #TodosConElHatillo

  • Uniéndote a la Tweeteraton, con el Hashtag #TodosConElHatillo, que impulsaremos durante las negociaciones        

  • Siguiendo nuestra página de Facebook #TodosConElHatillo y compartiendo la información que publiquemos en ella

 

¡Únete a la campaña! #TodosConElHatillo

Videos y fotos: 

Mural en El Hatillo

Por resolución de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales ANLA, tres empresas mineras multinacionales están obligadas a reasentar a tres comunidades en el Departmento del Cesar. Plan Bonito, Boquerón y El Hatillo.  En febrero de 2015, la Fundación Chasquis estuvo en la comunidad de El Hatillo realizando una actividad artística con el colectivo BICROMO.

El Hatillo

 

Este es un video realizado por niños y niñas de la vereda El Hatillo, en el que muestran los cambios y problemas que se viven en el lugar desde la llegada de las minas de carbón.

De pie Suiza - Debout La Suisse

Este video se creó con el fin de visibilizar la problemática socio ambiental que se presenta en la vereda, la cual lleva 6 años esperando ser reasentada por tres multinacionales del Carbón. El gobierno colombiano declaró que las micro partículas causadas por la explotación a cielo abierto exceden los límites permitidos en el aire, lo que puede generar un daño en la salud humana.

Informe:

Si quieres tener más información sobre las operaciones de Glencore en Colombia, conoce el informe SOMBRA, realizado en en 2015 por PAS y ASK!, con el apoyo de Misereor.

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